business-on-wheelsCada día son más las personas que conforman el colectivo conocido como “work nomads”. En oposición al trabajo convencional de oficina 8 horas al día, estas personas han optado por tener un estilo de vida ambulante, trasladándose a diferentes lugares para ejercer su profesión. Por un lado, renuncian en cierta forma a la seguridad y estabilidad que un trabajo fijo proporciona; pero por otro, se trata de un trabajo más excitante que permite conocer el mundo sin preocuparse por los problemas económicos.

Y, ¿qué mejor forma de ver mundo y ganarse la vida que hacerlo sobre ruedas? Este es el caso de los remolques, que muchas personas han adaptado en los últimos tiempos para convertirlos en su particular oficina o punto de venta.

No es nada nuevo: muchas de las típicas churrerías de barrio se asientan ya desde hace años en remolques y furgonetas adaptados para la venta ambulante, así como los míticos vendedores de helados que recorren las calles de muchos países en su furgoneta.

Sin embargo, ha aparecido en los últimos tiempos un nuevo concepto conocido como “food truck”, pequeñas camionetas o remolques dedicados exclusivamente a la venta de comida ambulante. A menudo se trata de empresas un poco más sofisticadas que las típicas churrerías, y acostumbran a recorrer festivales por todo el país vendiendo comida elaborada y a menudo de origen ecológico. Tortillas, hamburguesas gourmet, o incluso pasta con todo tipo de salsas: todo tiene cabida en un food truck.

Este modelo de negocio ha propiciado también la aparición de muchas empresas dedicadas a la construcción y adaptación de remolques con estas finalidades de venta ambulante, que son capaces de hacer que incluso la camioneta más vieja parezca un auténtico restaurante. Para todos aquellos que alguna vez se han planteado convertir su remolque en su negocio y recorrer el mundo a cuatro ruedas, este es el momento ideal para hacerlo.